domingo, 22 de enero de 2017

Feliz cumpleaños mi príncipe!

Hoy cumples cinco años mi príncipe!

Cinco años, como reflexioné cuando los cumplió tu hermana, dura una carrera universitaria!!!! Y sin embargo, para mí estos cinco años han estado llenos de muchísimos más aprendizajes y no se me han hecho tan eternos como la U 😀

Que decirte mi niño, que espero que día a día, tú sientas mi amor incondicional, que sepas que mamá estará ahí para ti, SIEMPRE. Que el día de tu nacimiento marcó un antes y un después en mi vida, que eres mi gran maestro, que amo tu sensibilidad… Si, si, si… Aunque a veces pierdas la paciencia y descargues tu ira de manera no adecuada; eres un ser muy sensible, y puedes percibir eso que muy pocos pueden. No dejes de escucharte mi amor, no dejes que nadie te diga como sentirte y como no…

Este año ha sido el primer año que no lo celebramos con teta, la dejaste en agosto, así sin traumas ni despedidas. Aunque a veces me pides, yo sé que es porque guardas esa linda etapa como algo digno de recordar.

Hace cinco años, yo ya había decidido que tu cumpleaños sería el 23 de enero y tanto te gustó la idea que naciste en un hermoso parto natural justo ese día!

He de reconocer que conforme tú y tu hermana crecen, mis limitadas herramientas a veces pierden eficacia, antes, todo era más fácil con teta y brazos. Hoy toca reinventarnos y seguir creciendo!

Eres mi compañero de viajes y aventuras, no sabes cómo me emociono cuando ni bien regresamos de un viaje, tú ya me preguntas a donde iremos la próxima vez. Creo yo que es el legado más importante que te he dejado, bueno ese y el de “siempre decir la verdad” que me dijiste el otro día 😉

Mi amor, solo quiero que seas feliz y que cumplas tus sueños. Que seas un ser humano íntegro y respetuoso, que nunca tengas la necesidad de pisar a nadie ni hacerle daño para obtener algo a tu favor. Que no pierdas tu sensibilidad y que esta sociedad no machaque todas tus bellas cualidades. Mientras tú lo consigues solo, yo te ayudaré a identificar esos seres tóxicos que se nos ponen en nuestro camino, que no nos aportan y más bien nos roban nuestro brillo.

Te amo y que viva mi cumpleañero guapo!

Mami,

viernes, 6 de enero de 2017

750 km – Mi primer “road trip sola”

Necesitaba hacerlo, quería saber que a pesar de los cambios en nuestra familia, el placer por viajar que comparto con mis hijos permanecía intacto y que el miedo a esta nueva situación no iba a detenernos. Además no hay mejor cábala para terminar un año que hacer lo que más nos gusta.

Además Ezequiel me había pedido ir a la montaña. Cuando le pregunté por qué, me dijo que a él la montaña le calma (igual que a mi) y que ya habíamos ido a la playa en noviembre.

Escogimos Riobamba como punto de llegada desde Quito, encontré una hostería muy bonita y con una buena relación precio/servicio: “El Troje”, desde ahí visitaríamos el Parque de producción faunística “Chimborazo”, que era el lugar que más emoción nos generaba porque volver a la nieve era un deseo de mis hijos, sobre todo de Ezequiel.

El primer día salimos por la mañana de Quito, la panamericana es una vía muy amplia y moderna, muy bien mantenida además, vale la pena lo que se paga por peajes. Nos tomó 3 horas llegar a Riobamba aunque en alguna parte desde Ambato –no sé cómo- tomamos una vía alterna. En esta vía aprovechamos para entregar las funditas de caramelos que habíamos llevado para compartir. En un momento vimos a 4 niños, pero al detenernos aparecieron muchos más. La próxima vamos a llevar más, ya sabemos que no va a sobrar.

Como llegamos temprano decidí bajar hasta Colta, pasamos por la Cementera Chimborazo, Ezequiel quería que paráramos porque creyó que era un parque acuático con toboganes :´)

Pasamos la tarde en el parque de la Laguna de Colta, donde pudimos dar un paseo en unos botes muy bonitos, servicio a cargo del Municipio. Una indígena fue nuestra guía, contó un par de leyendas sobre el origen de la laguna, y nos mostró algunas variedades de pajaritos que viven allí, unos negros que son oriundos de la laguna (gallaretas) y las garzas que vienen desde Argentina en temporadas. Los niños disfrutaron muchísimo del bote de dos pisos, vieron grandes superficies de totoras y nos enseñaron las artesanías que hacen con esta.

Luego, jugaron en un parque infantil y cruzamos al único restaurante a comer cerca de la Iglesia de Balbanera, la primera iglesia católica construida en Ecuador en 1532. Les emocionó mucho eso de poner velitas, aunque Ezequiel quería soplarlas y volverlas a prender y cuando le dije que solo lo haga con la suya se enojó un poco. El almuerzo fue el más barato de todo el paseo, me costó 4 dólares por todo.

Luego de ver algunas artesanías salimos para Riobamba a la Hostería, nos registramos y por la tarde disfrutaron de una piscina cubierta temperada (más fría que caliente). Comimos algo ligero y a dormir.

Al día siguiente, me desperté muy ilusionada! Era la primera vez que visitaríamos el Chimborazo, el nevado más grande de Ecuador y más cercano al sol. Con lo que me gustan a mí las montañas y los nevados :). Que Ezequiel se ponga la ropa de invierno sin mucho protestar es cuestión imposible, en todo caso, lo hizo protestando poco :) Desayunamos y salimos, llevé mucho dulce por lo de la altura y alguna que otra prenda más para abrigarnos más si hacía falta.

La ruta de Riobamba a Guaranda por donde se accede a la Reserva de Protección Faunística del Chimborazo es muy bonita, se puede apreciar pastizales mientras se va subiendo y zonas verdes agrícolas muy coloridas en un inicio. Hay letreros que avisan de posible cruce de vicuñas, se debe disminuir la velocidad, tuvimos la fortuna de mirar como pasaban estos hermosos animalitos provenientes de Bolivia, Argentina y Chile. También vimos alpacas, detuvimos el auto para tomarles fotos y que los niños “conversaran” con ellas.

Llegamos a la entrada, nos registramos y nos indicaron que podíamos subir al primer refugio en el automóvil, así que fuimos. Cuando llegamos estaba despejado y pudimos ver las hermosas faldas con nieve del Chimborazo. Hicimos una parada en el baño y empezamos a subir, lamentablemente a Savannah le cogió la altura, y mientras Ezequiel y yo íbamos a buen ritmo, Savannah se iba quedando por lo que me tocaba regresar y hasta en un momento subirla un poquito a upa. Fuimos lento pero constante. Yo lo veía posible, porque a diferencia del Cotopaxi, acá no había ese viento helado que no permite ni abrir los ojos. Cuando ya nos faltaban las dos últimas subidas (porque el camino es bastante bueno, no muy empinado), los niños dijeron que ya no avanzaban. Ezequiel dijo “si mi papi hubiese estado aquí, si llegábamos”, quien sabe… Como habíamos pactado, si uno ya no quería subir, los otros bajaríamos igual y así lo hicimos, nos tomamos antes un par de fotos y empezó a cubrirse todo de neblina, igual nos sentimos victoriosos, porque caminamos mucho, los enanos cogieron piedras volcánicas para llevar de recuerdo y Savannah me dijo que cuando sea joven va a volver a subir el Chimborazo :)

Bajar desde el primer refugio en auto estuvo feo porque no se veía nada, así que me puse detrás de un bus y bajé siguiéndolo a él, con muchísimo cuidado.

De ahí, seguimos para Salinas de Guaranda, en un tramo hubo granizo, así que bajé para llevarles un poco al auto porque los chicos estaban cansados y ya se habían sacado los pantalones y las chompas.

Nos tomó un poco más de una hora llegar a Salinas de Guaranda, comimos una pizza muy rica, caminamos un poco, compramos queso y salimos para Riobamba porque una señora me dijo que en poco la neblina se ponía pesada. Y así fue!!!! Fui muy concentrada porque no se veía nada y todo bien, llegamos a Riobamba a eso de las 5 y media, fuimos a una Fybeca a comprar ibuprofeno porque los chicos estaban con un pelín de calentura, compramos algo de comer en el super y llegamos tan cansados que ni nos bañamos, comieron cereal con leche y caímos rendidos. Esa noche aproveché para contarles la leyenda que dice que antes las mujeres erámos como árboles, entre  que les gustó y les asustó, así que dormimos los 3 en una cama changaditos y calientitos.

A la mañana siguiente, nos bañamos, desayunamos y aprovechamos a tomarnos fotos en la hostería, salimos para Guano, Savannah se compró un par de botas negras, yo me comí una cholita y una empanada y empezamos el viaje de regreso.

El Chimborazo no se dejó ver, ni el Cotopaxi, había lluvia y neblina. Pero fue llegar a Quito y ver al Antisana en todo su esplendor. Savannah dijo que el Chimborazo ha sido tímido y que en cambio el Antisana es un coqueto ;) Les dije que no importaba porque recién empezábamos a explorar la provincia de Chimborazo, nos queda pendiente una visita a Huigra, así que cualquier rato nos sorprende con su belleza, la misma que hemos podido apreciar en fotografías y pinturas a lo largo de este viaje.

Llegamos a Quito a ver TV, yo me senté a descansar en el sofá mientras los chicos iban y venían entre la TV y el juego con sus regalos de Navidad.

Me encantó manejar, ir a mi ritmo, parar cuando me apetecía tomar una foto, contarles historias a mis niños y que ellos se emocionaran, ver sus caritas de asombro con cualquier nuevo descubrimiento y constatar que estoy dejando a la sociedad, dos amantes de los viajes y las aventuras, descomplicados y -cada vez más- pacientes con todo lo que implica viajar. A ver qué nuevos lugares conoceremos en el 2017!

martes, 15 de noviembre de 2016

Llegó la separación

Hijos míos, la separación llegó…

Y ha sido un difícil trance para los cuatro… Especialmente para ustedes, que con su inocencia y su dulzura no alcanzan a dimensionar que no hay solución posible…

Tengan siempre presente que son dos seres amados desde antes siquiera de su concepción y fruto del más grande amor que pudieron tenerse sus papitos. En este blog encontrarán los momentos más felices de nuestras vidas, todos relacionados con ustedes mis amores.

Y es justamente por ese amor que nos tuvimos con papi, que hoy hemos decidido dar un paso al costado. Cada uno hemos crecido a nuestro ritmo y tomando una dirección diferente, hoy ya no tenemos cosas en común, lo que nos causa frustración y discusiones que nos dañan a todos, especialmente a ustedes, que están aprendiendo a relacionarse sanamente.

Ambos, papi y yo, hemos aprendido que en la vida no podemos ir pidiendo a las personas que cambien o que no vivan en su esencia, que ese sacrificio no vale la pena, porque la felicidad de uno sería a costa de la tristeza del otro, y eso equivale a vivir en una prisión… Y ambos amamos la libertad mis amores.

Pero no se preocupen, papá y mamá están poniendo todo de parte para encontrar mecanismos que nos ayuden a manejar esta nueva situación, sin que ustedes salgan muy lastimados, para que no sientan bajo ningún motivo, la pérdida de uno de nosotros. Porque ustedes no están huérfanos mis amores, ustedes tienen un papá y una mamá que los amarán eternamente, incondicionalmente…

Pase lo que pase, ambos estamos comprometidos a poner todo de parte para solventar las diferencias y hacer que ustedes gocen de todos los momentos que quieran con papá y mamá, con ambos o con uno. No se sientan tristes ni peor aún incompletos. Si un día ustedes quieren pasar con papá, mamá estará bien y viceversa. Si un día nos necesitan a ambos, solo deben pedirlo, porque papi y mami siempre serán amigos y por ustedes haremos lo que ustedes necesiten.


Poco a poco, las cosas se irán acomodando nuevamente, los cuatro somos fuertes y lo vamos a conseguir… Ese es mi compromiso. Los amo con todo mi corazón…

lunes, 11 de abril de 2016

Sobre la educación de nuestros hijos

Cuando uno ha decidido transitar el camino de la crianza con respeto, una prueba, quizás de las más duras, es cuando toca escolarizar a nuestros hijos. Ellos pasarán a relacionarse con otras personas y a ser cuidados (influidos) por alguien más. Cuando Savannah cumplió tres años visitamos la única opción aquí en Ecuador, donde se dice, se sigue una pedagogía donde respetan los tiempos de los niños y son ellos quienes se autodirigen. En las entrevistas nos fue súper bien. En las visitas al kínder solos (papá y yo) y con la niña, nos fue muy bien. Las instalaciones, las profesoras, todo era muy bonito y nos generaba mucha confianza. Quedaba lejos de casa, y eso nos hacía dudar…

Pero visitamos otros colegios y bueno, había uno donde si hacían evaluaciones pero la pedagogía era un poco diferente (basada en proyectos), el lugar era bonito. Pero en cuanto mi niña empezó a requerirme, la profesora me dijo: “Uy le gusta llamar la atención” insistiendo en que no hay que hacerle mucho caso, que ella debía comprender que mami estaba ocupada con una desconocida... Salí corriendo de ahí, porque con casi 3 años que era la edad de Savannah en ese momento, es NORMAL que pidan atención.

Durante esa búsqueda me nutrí de comentarios y experiencias de otros papás, la pensión de nuestra primera opción era fuerte pero no impagable. Así que nos lanzamos a por esa nueva aventura, cuando Savannah cumplidos 4 años entró al prekinder. Ya de eso son 3 años, llenos de muchas experiencias, unas muy buenas y otras muy malas. Y como hay que decirlo todo, dentro de las buenas, está la más importante para todos nosotros, que es la contención que recibió mi niña durante su adaptación, esos espacios donde ella ha cultivado su inteligencia emocional, claro, aquí en casa, la respetamos y eso es fundamental.

Lo malo, va desde que mi hija pasó sin tutora por tres meses un año, hasta una mala coordinación de transporte, actividades extracurriculares, alzas de pensiones del 10% de un año a otro y lo más duro y crítico para mí, una nula comunicación escuela – padres. Cuando lo hemos reclamado, en pocas nos han dicho que si no nos gusta, bien podemos buscar algo más. Una intransigencia que uno se supone solo encuentra en esas escuelas estilo militar a la cual tanto tememos.

Además, está el nivel académico. Y sí, claro que los niños deben marcar la pauta pero es obligación de la escuela y de los maestros el mantenerlos motivados, ofrecer ambientes que propicien el trabajo. Mi hija entró a primaria con muchos deseos de aprender y al poco tiempo empezó a pedirme a mí que le enseñara a escribir, que le comprara libros o cuadernos… Me ha tocado preparar material concreto para enseñarle las letras y los números, las sumas y las restas… Inevitablemente llegó el día en que a mi hija ya no le apasiona aprender... Y claro la semana pasada, le mandaban las aborrecidas planas de escritura de tarea a casa, eso es totalmente incomprensible… Me va a disculpar su profesor pero para la práctica de la escritura hay material menos aburrido…

En este año (primero de primaria) yo he identificado por ejemplo, leves problemas con la lateralidad, ella es zurda y en un momento tuve que hacer pruebas para comprobar que sea zurda (ojo, mano y pie), y ayudarla con ejercicios en casa. Esto, la escuela o no lo sabe o no lo ha considerado importante indicarme.

Y como eso, un montón de otras cosas, como por ejemplo que su profesor la catalogue como “princesita” porque su color preferido es el rosado. Quien conoce a mi hija, sabe que ella no puede ser catalogada como esto o como aquello, porque es una niña que ama hacer muchas cosas, desde trepar, hacer bicicleta, escalar, viajar y jugar con bloques, carritos, tractores, barbies y muñecas.

Y sí, estoy desilusionada de esta opción con metodología  alternativa, cuando hablé con una profe me dijo, que sí, que la escuela va lento porque hay que ir al ritmo del que va al último, pues esto a mí me parece igual de irrespetuoso que la pedagogía tradicional que pretende equiparar a los niños con el que va siempre adelante.

El próximo año Savannah y Ezequiel, casi seguro que irán a  una institución “tradicional” que se muestra respetuosa y creativa para impartir conocimientos. Veamos cómo nos va, aunque si hoy por hoy pudiera los educaría yo en casa. Y si bien estoy consciente del valor y la dedicación que se necesita para hacer homeschooling, no veo como alguna opción con 15, 20, 30 o peor 40 niños pueda potenciar sus individualidades, no lo veo realmente…




martes, 15 de marzo de 2016

Y como todo lo bueno se acaba...

No he escrito mucho sobre mi experiencia de lactancia con Ezequiel, y es que ahora que me detengo a pensarlo, ha sido una experiencia muy natural, muy satisfactoria, muy fácil. Mi niño no recibió biberón en la clínica, lactó todo el calostro que pudo, engordó muy bien el primer mes, aunque después fue creciendo bien y engordando lo justo, ambos hijos míos son delgados por constitución.
La salud la tiene de roble, creo que una vez tuvo una gastroenteritis a los 18 meses y ha tenido pocas gripes. Es un niño super pilas y hermoso J

No se si su salud, solo se deba a la teta o a como fue tratado en su nacimiento, nuca estuvo en contacto con nadie que no fuera su mami o su papi, recibió brazos hasta el cansancio. Y teta a demanda, realmente a demanda, es decir, yo nunca vi el reloj, no me preocupé de si tomaba cada media hora o cada cuatro, tuvo teta disponible por el día y por la noche hasta los seis meses que empecé a trabajar. De ahí, él tomó muy poca leche en mi ausencia y a mi regreso se ponía las botas y recuperaba el tiempo perdido. Hasta pasado un poco los tres años lactó también por la madrugada.

Cuando Eze cumplió dos, que fue la edad en que su hermana empezó a dormir del tirón, pasé por una crisis de fe, no descansábamos nada, su demanda aumentaba a 4 o 5 despertares, ahí sí que quise hacer algo para cambiar la situación, pero no me vi ni con las fuerzas ni con los ánimos para inventar estrategias, o escuchar llantos innecesarios. Así que pronto me armé de más paciencia y seguimos, repitiéndome una y otra vez, que es muy poca esa demanda comparada con toda su vida. Y no me arrepiento ni un segundo, más bien me siento muy orgullosa de mi misma y de mi capacidad de dar.

A los tres años y un poquito más, empezó a dormir de corrido toda la noche. En este punto, se me hizo más evidente el destete. Por unos diez meses o más lactó por la noche y al despertarse. Ahora ya lo hace solo para dormir, casi todos los días. Hay días que prefiere darse la vuelta y que le cante nanas de cuna y así conciliar el sueño.

La teta pasó poco a poco a segundo plano. Aún recuerdo y con mucha añoranza como la teta le calmaba los dolores de sus golpes o cuando se frustraba o se le había pasado la hora del sueño, la teta lo relajaba y lo mandaba a los brazos de Morfeo.

El otro día, le pedí que por esos breves segundos que me pidió mamar, me regresara a ver, ya no era la carita redondita y dependiente la que estaba pegada a mi pecho, ahora era un niño guapetón, con ojitos pícaros y una sonrisa coqueta quien me miraba, orgulloso, seguro… Ojalá mi mente no me traicione y pueda recordarlo así por siempre.

Con Savannah nuestra lactancia se convirtió en un secreto cuando me embaracé de su hermano, fue nuestro dulce secreto. Y es que a ella y a mí si nos afectaban las intromisiones y los comentarios al margen. Ella tomó la última vez hace unos 8 meses (6 años 4 meses). Su destete fue tan paulatino, un día me pidió, contó hasta 10 con sus deditos y ya no pidió otra vez… Fue una simple despedida, ambas estábamos satisfechas y saciadas, esa etapa tan linda llegó a su fin de una manera muy natural. Sin traumas ni llantos, sin deseos no cumplidos, sin negociaciones.

A Eze no le importa lo que el resto piense, si alguien le dice que es muy mayor para tomar teta, el le dice que no y sigue en lo suyo :)

Nunca imaginé llegar hasta aquí, pero para mí la lactancia y el colecho se convirtieron en las dos principales herramientas para conectar con mis hijos. Luego de una jornada de separación por el trabajo, el acostarnos juntos, el brindarles mi pecho, mis brazos, mis nanas, mi cuerpo, mi leche, era de lo más gratificante, me hace sentir plena, feliz, completa.

Ellos crecen y se los ve seguros, con su personalidad, tienen la confianza de decirnos las cosas, de cuestionar, de dar su punto de vista, de ser ellos. A mí a ratos, se me acaban los recursos para dialogar o hacerles entender algo y grito… Me siento mal y extraño, si que extraño a doña teta arreglándolo todo, se me viene un nuevo reto y debo encontrar la manera de llegar a ellos, de seguir creciendo.

Y sí, quizás, este periodo que llega a su fin demandó de mucho, pero también fue una etapa muy linda, muy plena, muy inocente y feliz. Ser su todo, es la sensación más poderosa y hermosa que he experimentado. Para mí estos 7 años han sido de mucho crecimiento y consciencia, de mucho amor, que he dado y he recibido multiplicado por un millón. Sé que en unos años, mami ya pasará a otro lugar, sé que ahí me aferraré a los recuerdos y a lo vivido, como decimos por acá, lo bailado nadie me quita…

No se cuando Eze decida despedirse de su teta, él sabe que cuenta con ella cuando la necesite, pero su demanda ni de lejos es lo que era hace unos meses. Satisfacción y orgullo, de ellos y mía! Mis hijos son mi motor y por ellos seguiré creciendo y estando, desde donde ellos me lo permitan…

Un abrazo a los hermanos de leche de mi Savannah y Ezequiel: Feli, Aby, Mateo, Matías, JuanDie, Gastoncito, el haberles dado mi leche desde su envase natural o la extraída, me hizo sentir muy poderosa, me ayudó a confiar en mi capacidad de producir leche y a amar mi cuerpo, a honrarlo, a respetarlo porque cada célula es dadora de vida!

Solo espero que si alguien lee esto, se arriesgue y haga el paso de los primeros años de su maternidad desde una posición humilde y altruista, nuestros hijos lo valen, vale cada esfuerzo y nosotras, con eso, no solo que los complacemos si no que crecemos, crecemos mucho como personas.

Hasta siempre lactancia materna, gracias a mis amigas Chave y Gaby por mostrarme este camino. Gracias a Marco, que me apoyó siempre en esta locura, que fue mi sostén, mi amigo, mi defensor. 

Gracias a mi pediatra Dr. JME, por no entrometerse en esto que es tan íntimo. Gracias a mis mamis españolas, mexicanas, argentinas, a mi gran amiga boliviana y a mi amiga venezolana, por haberme abierto los ojos y ayudado a empoderarme de mi maternidad. 

Y a mi cuerpo desde luego, por su fortaleza, por su capacidad. Realmente, no me acuerdo como era yo antes de toda esta aventura, solo sé que hoy soy más fuerte, más poderosa, más feliz. Y como no, gracias a mi sol y a mi luna, ustedes son mi motor y mis maestros. No creo que exista una frase que englobe todo el amor que les tengo. Son mi vida entera.

Los ama,
Mamá.




martes, 8 de marzo de 2016

A mi tampoco me felicites

No me felicites y no me digas tampoco que es mucho lo que se ha logrado.

Que sí, que la mujer ahora va a la universidad, pero aún hay profesores y hasta colegas que piensan que estamos allí para conseguir marido.

Que sí, que la mujer ya puede votar, a representantes de este sistema, autoritarios y misóginos.

Que sí, que la mujer ya tienen curules en la Asamblea, las que según el Presidente "no sabe si aportarán en algo, pero a la farra, eso si seguro".

Que sí, que la mujer ya está en importantes cargos, pero en cuanto levanta su voz y se refiere por ejemplo en favor o en contra del aborto, la mandan a callar, porque ella que sabe...

Que sí, que la mujer ya accede a salud, pero en cuanto va a parir es infantilizada, ridiculizada y hasta recriminada en cuanto no acata las órdenes.

Que sí, que la mujer puede decidir si se hace o no una ligadura de trompas, pero no se le permite conciliar, criar a sus hijos y desarrollarse profesionalmente sin dejarse la vida en ello. Ni siquiera dar el pecho en libertad, hasta que ella y su cría lo deseen...

Que si, que la mujer tiene libertad para transitar, pero en cuanto le pasa algo, ella se lo habrá buscado no? Iban solas? O vestidas como p...? O algo harían para provacar no?

Que no, que aun en el 2016 hay niñas que son obligadas a contraer nupcias. Niñas a las que se les practica mutilación genital femenina porque su cuerpo es "impuro".

Que no, que aun en estos tiempos, hay mujeres que de manera sutil o descarada son abusadas por sus parejas, unas terminan muertas.

Y no, no es una lucha en contra de los hombres, es una lucha con ellos, porque aunque en menor medida, ellos también son víctimas de este sistema machista y patriarcal.

jueves, 3 de marzo de 2016

Feliz cumple siete chiquita mía!

Mi niña bonita, mi dulce niña…

Hoy, en tu cumple número 7 quiero celebrar lo femenino, quiero celebrar nuestro poder hija mía! Esa fuerza que emerge de nuestras entrañas y que nos hace caminar por la vida según lo que nos dicta nuestro corazón.

Y eso hija, quizás sea el único legado que te quiera dejar, quiero que siempre lo recuerdes, en todo momento. Tu instinto es la mejor brújula, no lo que te diga nadie, ni siquiera nosotros, tus padres. Hija mía, persigue tus sueños, alcánzalos, disfruta el camino mientras llegas a puerto.
No quiero resultar cansina, pero cada año, en sus cumpleaños, me gusta hacer un balance de lo vivido, de lo aprendido. Me gusta recordar todo lo que pasamos juntos, viajes, discusiones, aprendizajes, mimos, regaloneos...

Y es que hijita, desde tu llegada, desde aquel martes que vi por primera vez tu carita rosadita y angelical, nunca más fui la misma, tu naciste y yo renací. Ahora soy una persona más completa, más segura, más feliz.

Gracias mi amorosa por cada dibujito, por cada “arte” que me regalas, por decirme cosas tan profundas, como esa frase que me escribiste en mi tarjeta de cumpleaños y que todos los días me resuena: “Mami, como tú eres, eres bonita”. Tú también mi amor, como eres, eres hermosa, eres completa, eres humana. No busques nunca la perfección, porque eso no existe, lo perfecto es aceptarte cómo eres, ámate con tus virtudes y defectos. Rodéate solo de personas que te amen por lo que eres! Recuerda el inmenso amor incondicional que te tenemos tus padres y no recibas menos, porque nadie se merece eso.

Pequeña mía, sigamos juntas, recorriendo este camino hermoso, cultivemos día a día esta relación tan linda, este vínculo de madre-hija que tanto bien nos hace a ambas. Toma mi mano así como yo tomo la tuya y sigamos, porque la vida lo vale.

Te deseo muchos sueños y muchos juegos, mucho amor y salud, más y más aventuras. Te deseo lo mejor!

Te amo mi reina hermosa, con todo mi corazón!

Feliz cumple No. 7 Savannah Abigail


Con amor, mamá