lunes, 28 de agosto de 2017

Acampada en Maquipucuna

(5 y 6 de agosto de 2017)

Ante el pedido explícito de Ezequiel, que quería compartir un paseo de fin de semana juntos, con papá y mamá, ambos empezamos a ver alguna actividad que nos resultase bonita y fácil.

Ezequiel añora mucho nuestro viaje a Chile en Agosto de 2016, creo que eso (un paseo de los 4) les faltaba a estas vacaciones para ser las mejores, tiempo compartiendo papá, mamá y los chicos.

Menos mal Marco y yo estamos siempre dispuestos a lo que sea cuando nuestros chiquis lo requieran. Yo quería que fuese ese fin de semana porque el viernes siguiente saldríamos a la ruta del sol por 11 días y quería que los chicos fueran recargados de papi para que no lo extrañaran tanto.

Marco quería ir a acampar, yo acepté la idea siempre y cuando, no fuéramos a la Sierra, hemos visitado mucho la montaña, así que quería un clima más abrigado. Por eso nos decantamos por Maquipucuna (https://www.maquipucuna.org/), una reserva cerca de Nanegal, donde hay un clima cálido y no muchos mosquitos.



Compramos comida para preparar, alistamos sleepings y carpa, y nos fuimos!

Nos costó encontrar la entrada a Sta. Marianita, es un camino lastrado. Finalmente llegamos, en este lugar hay un hotel, un restaurante y la zona para acampar que queda alejada, a la cual un señor nos permitió ingresar con el auto. J

En cuanto llegamos, los chicos y papá se pusieron a armar la carpa y los sleepings, mientras yo prendía el carbón para hacer la comida. Savannah y Ezequiel pusieron la mesa (un mantel) en el césped para hacer su famoso “picnic”.

Comimos, descansamos un rato y nos encaminamos hacia una cascada que había cerca. Como hacía calor, los enanos ya se mojaron en la primera acequia que encontraron en la carretera. Cuando nos disponíamos a subir por el sendero a la cascada, Eze se puso mimoso y me tocó llevarlo a upa, ya pesa mi flaco!

Llegamos y se mojaron por los riachuelos, yo me metí en la cascada, fría, fuerte, dura. Dejé que el chorro cayera sobre mi espalda ¡Qué rico! Los chicos no se animaron, papá tampoco. Él estaba de fotógrafo designado, los enanos se subieron a un tronco, estaban muy felices, les encanta el agua!

Regresamos a Maquipucuna y para nuestra suerte, en los baños centrales, había duchas con agua caliente! Nos bañamos los 3 y fuimos a la carpa, ya tocaba preparar los fideos con atún y mayonesa, que les había ofrecido para la cena :´)

Cenamos y nos acomodamos para dormir, era la primera vez que acampábamos sin gorros ni guantes ni colchas ni ropa térmica! Conversamos y escuchamos música hasta que nos venció el sueño. Bueno, no sin antes, atender los requerimientos de pipis de los enanos J

La noche fue bastante buena, aunque los años no pasan en vano. Ya no es imperceptible el hecho de dormir en el suelo. J Un poco de frío al amanecer pero nada que un sleeping no pudiera solucionarlo. Nos levantamos tempranito, los enanos empezaron a hacer videos con mi celular mientras cantaban y papá dormía un poco más.

Comieron sánduches de jamón con queso y jugos, el clima fue abrigándose, así que teníamos que salir ya de la carpa. Nos vestimos, desayunamos los que faltábamos y nos vestimos.

Ese día fuimos a caminar por los senderos de la reserva. Son senderos auto guiados que te llevan al río o a lugares donde hay osos de anteojos entre otros. Caminamos hasta donde encontramos uno, y aunque no encontramos ni el río ni los osos de anteojos, pudimos maravillarnos con unas libélulas lilas preciosas que volaban sobre nosotros. Escuchamos muchos pajaritos, verlos no es tarea fácil cuando tus hijos no pueden mantenerse en silencio J. Observamos una infinidad de mariposas de hermosas formas y colores, había una que era de color blanco y negro por arriba y roja por abajo que atrajo mucho mi atención y la de Eze.

En un lugar del sendero había tierra fangosa y como decidí ir con zapatillas me pegué una buena caída, que no dolió pero me dejó bastante enlodada…

Al salir del sendero, le preguntamos a una chica, voluntaria del lugar, si podíamos bañarnos en el río (por seguridad sobre todo) y nos dijo que claro, así que otra vez, mamá y los niños nos metimos al agua. Jugamos a salpicar agua y mojarnos, en un momento mi Savannah se fue hacia un lugar donde había piedras y la corriente estaba más fuerte! ¡Qué susto! ¡Me lancé a lo MacGyver y aunque ambas nos golpeamos las rodillas, no pasó nada grave.

Papá se adelantó a guardar la carpa mientras nosotros seguimos jugando un poco más en el río, en una zona más seca y luego subimos a cambiarnos y a alistarnos para el regreso.

Logramos que el auto no se golpeara al salir por una parte del camino empedrado y salimos para Quito muy contentos y satisfechos. Llegamos temprano a Quito y fuimos a comer hamburguesas, nuestras preferidas, las de Rusty.


Un conjunto de momentos simples que nos llenan el alma, sobre todo a nuestros dos chiquis que disfrutan siempre de sus papás. Como les dijimos en su momento, ellos siempre que lo pidan o nos necesiten, nos tendrán a ambos. Porque lo valen y porque los amamos muchísimo.

lunes, 31 de julio de 2017

Viaje a Los Llanganates

(22 y 23 de julio de 2017)

Ángel, el hijo de la prima de mi mami, nos había comentado sobre un lugar mágico cerca de Píllaro. Cuando nos contaba lo que había visto, se le notaba una emoción al recordar ese lugar.

Mi papi que es de poco pedir, me dijo mientras regresábamos ese día, que ojalá podamos ir a conocer Los Llanganates. Eso fue por mayo.

Yo, que no espero mucho a que me inviten a visitar mi amado país, en especial los sitios llenos de Naturaleza, me puse a investigar en el Internet y encontré la página del Ministerio del Ambiente que explica bastante bien lo que se puede observar si se visita este parque nacional.

Así que en cuanto hubo una oportunidad (a veces es difícil coincidir agendas J) organicé nuestra escapada. Eso sí, no hice reservas para pasar la noche como siempre suelo hacerlo, no tenía muy claro cerca de donde íbamos a estar, así que no quise ponerme ninguna camisa de fuerza.

Averigüé que el Parque Nacional Los Llanganates tiene 3 entradas, la que enseguida me llamó la atención fue la que permite acceder al complejo de Lagunas (Pisayambo, Yanucocha, Tambococha), en la otra se puede acceder a senderos más secos que permiten la observación de fauna como los osos de anteojos, pero por experiencias pasadas, sé que eso no es tarea fácil, especialmente cuando vas con niños que lo último que quieren y pueden es hacer silencio. Además Ezequiel ama mojarse, ama pisar cochas. Sabía que le iba a gustar.

Al preparar la maleta, como siempre que me voy a la Sierra, sin importar en qué mes ni en que estación estamos, empaqué ropa de montaña (no llevé guantes y sí que nos hizo falta).

Después de tres horas llegamos a la entrada del Parque y como me encantan las fotos con el letrero de ingreso, les pedí a los viajeros que se bajaran, quienes no resistieron el frío ni medio segundo, así que fue la parada para abrigarnos.

Lo lindo de este paseo es que el recorrido se lo hace con el auto y se van realizando paradas en los diversos parajes.

El primer paraje era un pequeño riachuelo de agua cristalina, me bajé con Ezequiel, amante de los “charcos” quien no se arriesgó a saltar libremente puesto que la tierra era algo fangosa, así que la madre tuvo que meter primero el pie en esa agua helada para que el tomara confianza. Era la primera parada y mi Eze ya requería cambio de zapatos :’) Mi padre me miraba atónito y desconcertado. Nosotros en cambio, estábamos felices, porque no es solo ver la Naturaleza, es tocarla, olerla, sentirla, aunque eso implique frío o mojarse.

Seguimos el camino y en la siguiente parada nos bajamos todos a caminar un poco por el páramo, encontramos las manzanitas (esas frutas diminutas) que comía mi mami de pequeña y se las dimos a probar a Eze y a Savannah. Una foto por aquí, otra por allá y a seguir… Y vimos caballos salvajes a lo lejos.

Llegamos a la Laguna de Pisayambo, qué grande es! Nunca había estado en un sitio tan ventoso, el viento venía horizontal, era imposible abrir los ojos si no se portaba gafas o lentes. Sin embargo, Eze se dio modos y estuvo un rato fuera del carro con mami. A Savannah le estaba afectando la altura y el frío, luego de un rato salió a ver la laguna, ella ya no se maravilla tan fácilmente como su hermano. Aunque todavía no puede resistirse a la maravillas de los paisajes naturales.

Bajamos al Embalse de Pisayambo, el agua que se contiene aquí, llega a la Represa del Agoyán. La puerta estaba cerrada y mientras yo llamaba al guardia para que nos dejara pasar, Ezequiel ya había empujado la puerta y esta se abrió de par en par. Así que aprovechando que estábamos con mi padre, que es amante de las obras ingenieriles, fuimos hasta allá. Ellos, Eze y mi papi se pasaron otra puerta que también estaba con candado y pasaron un puente por un costado. Savannah y yo los seguimos, y empezamos a caminar hasta más allá de la mitad del camino, mientras el viento nos azotaba. Mi papi y Savannah se adelantaron y regresaron al auto. Yo me quedé contemplando la alegría que le provoca a mi niño el saltar charcos, nueve charcos que los contó un par de veces, de lo fuerte que saltó, se mojó hasta la cara. Que felicidad la de mi niño, es de las cosas más placenteras que le gusta hacer.
Ya cuando se cansó regresamos al auto, la ropa impermeable estaba estilando y el segundo par de zapatos también. Lo cambié de ropa y con mucho miedo saqué el último par de zapatos que le había traído :’)

Seguimos el camino y encontramos a la laguna más hermosa que mis ojos han visto: Tambococha, rodeada de flora entre amarilla, ocre y un sinfín de tonos verdes, tranquila, apacible, en su estado puro. Una belleza que se encuentra casi al final del camino asfaltado. Había una casita humilde por ahí, lo primero que pensé es en lo afortunada que era esa familia de vivir ahí y poder contemplar semejante paisaje todos los días. Tomamos fotos y lo llevé a upa a Eze para que esta vez, solo maravillara su sentido de la vista y ya no se me mojará una vez más. El aceptó, ya estaba cansado J



Emprendimos el regreso y llegamos luego de una perdida a Ambato, comimos en un patio de foodtrucks, una novelería para mis padres y para mis hijos en partes iguales! En ese momento revisé el whatsapp y me encontré con la lamentable noticia sobre el fallecimiento de Vero, una profe de la escuela de mis niños, en un penoso accidente… Esas noticias tan duras chocan de tal manera que haces que revalúes con más fuerza si cabe, lo que haces y persigues en la vida… No pude dejar de pensar en I. su hija, que con apenas 11 años quedó en la orfandad. Decidí no decírselo a los niños, Savannah es bastante amiga de la niña…

Regresamos a dormir en Rumipamba de las Rosas, esa hostería que también me recuerda a la mamá de mi cuñado, que ya no está tampoco entre nosotros y me puse más triste todavía… No puedo dejar de pensar en los seres más allegados cuando alguien parte… Especialmente en los hijos, quien creo yo, son los que más sufren…

Descansamos en una habitación de dos pisos, luego de que Savannah y Ezequiel jugaran y disfrutaran de la novelería de la chimenea y las gradas de madera, secundados por la abuela que les tomó mil fotos a los “modelos”.

Al día siguiente, quisieron caminar por la Hostería y yo aproveché para tomarles muchas fotos. Desayunamos y salimos para la Laguna del Quilotoa, los tres ya habíamos ido antes e incluso habíamos bajado, pero mis papis no la conocían y yo estaba en plan de mimar a todo el mundo.
Manejé por dos horas y media y llegamos, la laguna, hermosa como siempre, con ese color verde azulado que nos cautiva, nos recibió. Yo les había dicho que no bajaríamos pero que sí la bordearíamos al menos lo que nos dé una hora de caminata.

Aunque ninguno de los cuatro puso resistencia, la caminata resultó imposible, hacía un viento que teníamos que tener a los chicos de la mano porque parecía que se me los iría llevando. Así que cambiamos de planes, contemplamos la laguna desde el mirador de la parte superior, tomamos algunas fotos, comimos habas y choclos, mis papis tomaron chocolate ambateño caliente, mi mami hizo alguna comprita en la artesanía, fuimos al baño y emprendimos el regreso a Quito.

Qué decir, que me gusta viajar, me encanta. Y me gusta más si voy en compañía de un grupo como lo son mis hijos y mis padres, todos nos supimos “comportar”. Eze hizo un peque berrinche que pude manejar en el Quilotoa y lo demás solo fue camaradería y placer por conocer hermosos lugares J. A mi padre le gusta mucho la naturaleza, y creo que porque suele estresarse, no sale como debiera ahora que es jubilado. En fin, para eso estoy y además, es un gran placer poder llevarlos con nosotros, porque cuando él no va en su auto, se lo nota más distendido y relajado.

Eso sí, en cuanto finalice el verano 2017, tendré que sacar vacaciones, porque a paseo por semana, estoy muy cansada ya. Aunque, como decimos por acá: “Chulla vida”…


¡Así que seguimos!

miércoles, 19 de julio de 2017

Viaje a Baños con mis aventureros

(1 y 2 de julio de 2017)

El 30 de junio mis niños acabaron clases, el 3 se iban con papá a la playa 6 días! La primera vez que íbamos a estar lejos esa cantidad de tiempo. Así que lo utilizamos como pretexto para una escapada a Baños.

Baños de Agua Santa me trae muchísimos recuerdos, desde las escapadas en la juventud hasta las subidas desde el Pailón del Diablo con mi niño en el mei tai. Aventura, paz, naturaleza, locura, todo eso es Baños para mí. No había ido desde el 2015, y aunque me daba un poco de recelo manejar sola, me daba mucha más ilusión, iniciar las escapadas del verano de 2017 en ese hermoso lugar. Así que nos fuimos!

Llegamos temprano, porque me gusta madrugar, así que a las 9 de la mañana ya estuvimos rumbo a la “Casa del Árbol”, los tres estábamos intrigados con el columpio al vacío. Por lo visto, yo era la única que tenía miedo. Ellos se hicieron dos veces cada uno, y cuando ya nos disponíamos a salir, el señor me animó a que yo también lo hiciera. Savannah filmó un video chistosísimo, con gritos y todo J
La gente de mi Ecuador es muy hospitalaria, me comí un delicioso choclo con queso y me tomé un rico canelazo con poquitas puntas, porque estaba manejando. Al bajar por Runtun paramos en el mirador y contemplamos la bella ciudad desde la montaña. ¡Qué linda es por Dios!

Llegamos a la vía principal y fuimos vía al Puyo pasando por los túneles que tanto le gustan a Ezequiel, llegamos a Río Verde y los bandidos no quisieron bajarse, así que paré en la tarabita del "Manto de la Novia" y pasamos, cuando a medio camino frenó, yo me caí de rabo, los enanos matados de la risa con la caída de la mami :´)

Luego, regresamos al pueblo a retirar dinero del cajero. Qué lindo está, sus calles son bien pintorescas y con un estilo no muy ecuatoriano. Todo, cada vez más ordenado y limpio. Nos encantó.

Luego de dar una vuelta y ante la negativa de los enanos de que almorzáramos porque habían comido muchas cositas durante el viaje, nos enfilamos a la Hacienda Manteles, por la vía que sale del Puente San Francisco. Otra vez, unos hermosos paisajes de la ciudad desde la otra montaña. El camino es empinado y angosto pero bastante bueno, como para atravesarlo con un auto bajo como el nuestro. Había muchas plantaciones de tomate de árbol y babaco y las típicas vaquitas, caballos y gallinas en el camino. Ezequiel disfruta mucho más que Savannah de estas simplezas, yo también.

Luego de unos 45 minutos llegamos a la Hacienda Manteles y ufff… Qué lugar para precioso! Cálido, bien serrano, estaba frío y nublado, justo como a mí me gusta. Aunque esto implicara que no podríamos ver ni al Altar ni a la mama Tungurahua, pero que le íbamos a hacer…

La habitación era muy bonita, descansamos un poco y salimos a pasear por sus alrededores. Encontramos uno limonares y cosechamos unos cuantos. Había un árbol gigante a los que por supuesto mis niños se treparon, mientras yo me acostaba en el pasto y contemplaba el paisaje…
Me regalaron unas flores que recogieron del jardín, cuando ya nos disponíamos a entrar porque ya tenían hambre, Eze se cayó de  un tronco y se goleó la quijada, menos mal, a pesar del dolor, no se le abrió la piel…

Mientras abrían el restaurante, ellos correteaban por las salas de estar de la Hacienda, Eze se iba a “meditar y hacer yoga” cerca de la chimenea… Es todo un personaje J

Comieron bastante, me tocó pedir un plato adicional de pasta porque la primera no les alcanzó ni para la muela, qué gusto me da verlos comer así. Vimos un episodio de MLP y nos fuimos a la habitación. La novedad fue la chimenea de la habitación. No se acostaron hasta que acabaron con toda la provisión de leña que nos habían dejado J

Al día siguiente, Savannah y yo despertamos temprano, a Eze tuve que levantarlo porque debíamos desayunar, ir a la cabalgata a caballo y luego enfilarnos para el sendero a la cascada. Desayunamos bien y fuimos en caballo hasta el río, a mí me tocó un “espíritu libre” que tenía además mucha hambre, así que como buena mamá, decidí respetar su ritmo y esperar mientras comía en las mil y un paradas ;)

Los niños iban seguros y felices en sus caballos, además un señor de la hacienda nos acompañó y todo estuvo lindo, allí vimos lugareños amables y una vaquita de mezcla blanco negro y café muy simpática…

Luego, nos enfilamos a la cascada… Nos acompañó Luk, el perro de la hacienda, todo un aventurero, igual que mi Savannah, que a ratos se nos adelantaban porque Eze estaba “cansado”. Sin embargo, en cuanto él vio los charcos y los cruces por el riachuelo y la libertad para mojarse, se motivó bastante y disfrutó mucho el ascenso… Además, me pedía que le tome foto a cada mariposa que encontrábamos en el camino, no importaba que fuera del mismo color negro con café o que estuviera viva o muerta… Estaba encantado.

Llegamos a una parte donde se acabó el camino y había una pequeña cascada, yo estaba segura que no era la que buscábamos pero ellos ya no quisieron ir más arriba, Luc nos quedó viendo con cara de: “otra vez no llegué a la cascada” J Eze se empapó en el agua helada hasta la espalda! ¡Qué frío!
Bajamos y nos metimos los tres a la tina en agua calientita, oírlos conversar es todo un deleite, verlos como argumentan entre ellos, o fantasean, o hacen bromas, me encanta. Nunca falta por ahí alguna pelea, pero bueno todo eso es muy pero muy sobrellevable con mi par de aventureros.

Nos vestimos y debíamos ya hacer el checkout y salir para Quito, no sé cómo, pero tomé una ruta secundaria que nos llevó a Patate, que igual me encantó. Como los chicos iban entretenidos en la Tablet, aceleré el paso y no hice ninguna parada hasta Quito. Llegamos a las 3 de la tarde, una buena hora para que ellos pudieran descansar y acabar de hacer su maleta para la aventura Cojimíes que se les venía al día siguiente.

Me gusta escribirlo porque sé que cuando esté viejita y sin tan buena memoria, leer esto, me va a llenar mucho el alma y me va a hacer recordar lo hermosa y entrañable que fue la infancia de mis dos bichitos.

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Foto de Luk
(http://lifestylekiki.com/2017/05/25/hacienda-manteles-paisajes-colores-familiaridad/)

martes, 11 de julio de 2017

El quinto hermano



Estábamos ayer en el supermercado, y vienen corriendo los enanos hacia donde yo estaba con unos baberos azules.

Ezequiel: Mami, compremos estos baberos para cuando tengamos un hermanito!

Savannah: Si mami apura, queremos otro hermanito.

Mami: No mis amores, ya tengo dos hijos y dos gatos, con eso ya estoy lista!

Ezequiel: Es que a mi mami no le gustan los hijos!

Mami: Si me gustan mis hijos y se llaman Savannah y Ezequiel!

Savannah: Apura mami! apura!

Mami: Chuta mis amores, pero para eso primero debo conseguirme un novio, porque ahorita no tengo con quien encargar un bébe...

Los dos sacan los ojos! Se regresan a ver, asombradísimos! Casi en shock!

Savannah: Mejor adopta un perro!

jajajajajajajaja

martes, 20 de junio de 2017

!De la violencia interiorizada!

Estos días han sido nefastos para la niñez ecuatoriana... Un padre asesina a sus hijos para vengarse de su ex-mujer en Portoviejo.

Los 41 niños violentados sexualmente en la Academia Traversari no sólo que fueron revictimizados el día de ayer, si no que en un hecho asquerosamente político y patriarcal ni siquiera recibieron las disculpas públicas que un juez había dictaminado.

Mientras Lucas, #ElPrincipito, sigue esperando que la justicia le de audiencia y que haya un mínimo de independencia en este sistema que lo ha dejado desamparado y desprotegido, sale a la luz un caso de acoso sexual por parte de un profesor del mismo Colegio de Lucas, a una menor desde los 12 años (por dos años)... En este caso se armó el mismo sainete,  50 profesores testificando en contra de la estudiante,  40 alumnos testificando a favor del profesor...

Los mensajes que se reciben a través de las redes, además de lamentables son muy dolorosos, se visualiza tanta VIOLENCIA INTERIORIZADA,  que está ahí, en una olla de presión,  esperando a explotar para quien sabe, terminar asesinando a alguien.  Hombres que muy campantes y demostrando su "valentia" dicen abiertamente que ellos abrían matado a la mujer infiel, madres de familia de #LaCondamine defendiendo a la institución y a su profesorado, porque ahí sus hijos han aprendido francés y se están "preparando" para "la vida", para tener oportunidades, y con ello, atacando a las victimas, con campañas sucias y de descrédito a sus familias. ¿Acaso no saben lo que es el amor incondicional?

Estamos mal, estamos podridos, no nos queda nada de respeto por el prójimo, no sabemos que es solidaridad ni compasión. Vivimos de una manera tan inconciente que nos resbalan todos estos hechos, o nos quedamos en la posición cómoda del que juzga. Ojalá y no nos toque vivirlos en carne propia para recién ahí, empezar a actuar, a pedir cuentas, a repudiar y a destapar actos tan asquerosos cómo los infanticidios,  feminicidos, como la violencia sicológica, sexual y machista, que a diario y en escalada sufren niños, adolescentes y mujeres.

Y sí,  tenemos carreteras, pero la esposa del "ídolo" que las construyó, apoyó y defendió frontalmente a dos PEDOFILOS, se valió de su poder para influir diabólicamente el sistema judicial. Y el ex-presidente #RafaelCorrea ha sido un icono del machismo y de la misoginia, de la burla y del autoritarismo. En verdad ¿Ese es el país que queremos para nuestros hijos?  Yo, TIEMBLO y sí, tengo miedo.

#PazAdentroDesdeTuCentro

domingo, 14 de mayo de 2017

Feliz cumpleaños mi madre querida

Me ha tomado largo tiempo escribir estas palabras… Más del que supongo, a mi madre, le hubiese gustado… Pero bueno, cada uno tiene su propio ritmo y más vale tarde o no tan temprano, que nunca :)

Y es que mi relación contigo, Inesita, ha sido una relación tan humana, llena de brillo y también de oscuridad. Porque en algún momento sentí no ser la hija que tu merecías y en otro, que tú no eras la madre que yo necesitaba...

Y a pesar de esos oscuros momentos, siempre he contado con tu amor incondicional. Con tu saber estar, en las buenas, pero sobre todo en las malas. Así, sin más, sin largos sermones, sin consejos no pedidos, solo con tu escucha, con tu mirada, mostrando preocupación que pocas veces se sabe tan real. Has hecho que yo me sienta arropada, que no me sienta sola.

Eres una mujer tan positiva, siempre sonriente, siempre pensando en las soluciones más que en los problemas. A veces, para este ser tan racional, eso que tú dices, resulta imposible de que suceda y hasta me da iras que lo digas, pero ocurre!! Y yo, yo me siento una boba… Cuestión de fe, supongo.

Los hijos solemos ser muy estrictos con nuestros padres, más con nuestras madres, porque sabemos que ellas a pesar de todo, nos amarán y se quedarán con nosotros SIEMPRE. Ahora que soy madre, sé que esta intuición de hija es cierta. No hay un amor más amor que el de una madre.

El otro día tú dijiste que se te fue mucha vida en tus hijos, y es verdad querida madre. Desde muy joven te tocó maternar, sin internet, sin información, sin tribu, con muy poco apoyo y tú, tan jovencita. Pero sabes, lo lindo de todo esto, es que ese tiempo, esa dedicación, esos cuidados y sacrificios, son como semillitas que pusiste en estos tres corazones, y que ahora ya se están germinando en los corazones de Aly, Savannah, Ezequiel, Gastoncito, Andresito y Davidcito. Y ellos a su vez, lo pasaran a sus hijos y todos esos frutos TUYOS serán cosechados por toda la eternidad.

Hoy cumples 60 años y es el aniversario No. 39 desde que mi llegada te otorgó el título de MAMÁ.

¡TODA UNA VIDA!

Una linda e imperfecta vida. Llena de todo, de pobreza y también de riqueza, de todo tipo, pero sobre todo de crecimiento y aprendizaje.

Hoy es un día en que me he puesto a pensar como sería mi vida sin ti, o peor, que hubiese sido de mí sin ti y no alcanzo a imaginarlo siquiera, porque me has dado mucho, muchísimo. GRACIAS.

TE AMO MAMÁ, eres el todo de nuestra familia, gracias a ti, hoy seguimos juntos. Gracias a tu ejemplo, sabemos cómo luchar, sabemos cómo recobrar la calma luego de las adversidades y gracias a ti, sabemos cómo seguir.

Feliz día de la Madre y Feliz cumpleaños mi mujer hermosa! Mi luchadora y mi ejemplo. Hoy no puedo demostrarte todo el amor que hay para tí en mi corazón, porque es infinito. ¡Eres mi luz!

miércoles, 8 de marzo de 2017

El despertar femenino

Si hay algo que conmemorar este día, pues será nuestro DESPERTAR. Da un gusto enorme ver conglomerados de mujeres luchando por tanta desigualdad e injusticia, hoy, 8 de marzo de 2017. Y no, no es una cuestión política, es una cuestión INTEGRAL.

Cada día somos más las mujeres que:

- Sabemos que lo que dicta nuestro corazón es más fuerte y tiene mucho más peso que todo lo impuesto desde pequeñitas. Esos roles dañinos, que amargan y desconectan; y que, empezamos a darnos cuenta que ningún sacrificio nuestro le vale a nadie si es a costa de nuestra infelicidad y de nuestra anulación.

- Hemos tomado consciencia que en nuestros partos hemos sido violentadas,  que nuestros hijos merecían llegar de otra manera al mundo y que, en lugar de buscar y creernos las escusas, nos hemos abrazado, hemos vivido nuestros duelos y estamos luchando para que la #violenciaObstétrica se visibilice y se destierren de una vez por todas esas prácticas desde donde se origina la violencia.

- Somos madres por decisión propia, que respetamos a las que NO quieren serlo y que sabemos que ya no vale criar princesas ni machitos,  que el mundo que queremos lo construimos día a día, desde nuestros hogares, entre hombres y mujeres conscientes.

- Valoramos la hermandad entre nosotras porque es muy poderosa, que mientras más unidas estemos, más nos respetemos y menos nos juzguemos, más fuertes estaremos.

- Evitamos el chisme, la habladuría, el juzgar y nos buscamos nuestra propia vida, nuestra propia lucha, porque no se vale boicotearnos entre nosotras.

- Tomamos consciencia de nuestro cuerpo, lo abrazamos y nos reconciliamos con él, porque a pesar que desde pequeñas nos enseñan a odiarlos, sabemos que son perfectos, que están llenos de procesos de vida y de renovación y, que nadie tiene derecho a decirnos o regular que hacer o no con ellos.

- Somos cuidadoras y que, aunque no sea un trabajo remunerado crecemos en nuestra parte emocional para estar en capacidad de cuidar de otros y que sin duda, creemos que esto debe ser valorado por la sociedad, porque es fundamental para todos.

- Estamos conscientes de nuestra valía y que sabemos que en el mundo laboral, todavía hay una brecha inmensa entre los salarios de hombres y mujeres, que en muchos países todavía, ser mujer (y tener la capacidad de dar vida) en lugar de ser honrado es penado con la exclusión.

- Tejemos redes de mujeres donde la cooperación y la sororidad se viven, donde se alejan las culpas, donde se toma la responsabilidad de las acciones y de las omisiones, se crece y se sigue adelante.

- Sabemos que si una mujer es violentada, agredida y hasta asesinada, es por una sola razón,  el odio, por parte de un engendro y que es él quien merece todo el peso de la ley y quien debe dar la cara. Ella en cambio, necesita de nuestra empatía, de nuestro apoyo y no de nuestro juicio.

- Y no nos olvidamos que detrás de toda #violenciaMachista, hay otros seres inocentes víctimas, los hijos de las madres violentadas o asesinadas, y que hoy en pleno 2017, se sigue amparando el derecho de esos hombres a tener relación con los niños, aún a costa de los problemas que pueda significar para su desarrollo o que hasta ha llegado a costarles su vida en algunos casos.

- Somos VALIENTES, porque tenemos dos ovarios bien puestos y porque al mundo le hace falta un cambio YA. Demostrado está, que la competitividad y el desamor, es el origen de la VIOLENCIA y hoy vivimos en un mundo muy violento donde todos somos víctimas, y eso hay que cambiar.

-  Sabemos que hay muchos privilegios que unos tienen y otras no. Y eso no es igualdad, y aunque cada día hay más hombres que están dispuestos a cederlos, hay muchos otros que no.

Por eso y por muchas cosas más, les mando un abrazo a todas mis amigas y hermanas y les pido no olvidar a todas las mujeres que desde hace muchos años mantienen esta lucha, en especial, a esas 129 mujeres que fueron incineradas en aquella fábrica de Nueva York el 8 de marzo de 1908, cuando lucharon por cambiar la precariedad en la que laboraban.

Hoy es un día de reflexión y de lucha, porque si bien se ha avanzado, no podemos descansar mientras en el mundo haya UNA SOLA NIÑA o UN SOLO NIÑO violentado física o psicológicamente, bajo el amparo de normas estatales, dogmas o doctrinas. Debemos buscar la instauración de un modelo inclusivo y pacífico para TODOS, no opresivo.

Mientras tanto, las invito a seguir luchando, cada una desde nuestros espacios. Haciendo poco que en conjunto es mucho.